Actualmente, cada vez más consumidores buscan productos y servicios responsables con el ambiente. Muchas empresas intentan aprovechar ese interés con mensajes que parecen ecológicos, pero no lo son.

Esta práctica se conoce como greenwashing, término que define las malas prácticas de tratar de ganar reputación o aumentar ventas haciendo afirmaciones de sostenibilidad que no están respaldadas por acciones reales.
En industrias como el diseño de ropa, la sostenibilidad es un factor clave para la diferenciación. El Máster en Marketing de Moda, ofrecido por UNIR y reconocido por la SENESCYT, aporta una base sólida para identificar prácticas responsables y crear estrategias eficaces. Conozcamos mejor qué es el greenwashing y las medidas que deben tomar las empresas y los consumidores para combatir a los greenwasher.
¿Qué es el greenwashing?
La definición de greenwashing hace referencia a una estrategia de comunicación mediante la cual las empresas proyectan una imagen engañosa de responsabilidad ambiental a los consumidores, exagerando, distorsionando o inventando esfuerzos ambientales para proyectar una figura sostenible que en realidad no cumplen. 1
Aunque se usa con frecuencia en publicidad, también aparece en etiquetas, empaques, informes corporativos y campañas que buscan convencer al consumidor de que una marca es más responsable con el ambiente de lo que realmente es. Esta práctica conecta directamente con la necesidad de los consumidores de apoyar iniciativas que cuiden el entorno, pero con un enfoque engañoso.
Ejemplos comunes de greenwashing
En el sector de consumo masivo abundan las etiquetas verdes, los mensajes inspiradores y las campañas visualmente atractivas que sugieren sostenibilidad, aunque detrás existan prácticas poco éticas o impactos ambientales negativos. Estos ejemplos de greenwashing se repiten en la moda, la cosmética, los alimentos y la tecnología, donde el marketing suele tener más alcance que la responsabilidad de las empresas. 2
Este tipo de empresas que hacen greenwashing usan frases y publicidad para proyectar una imagen de responsabilidad ambiental que no corresponde con la realidad. Entre las prácticas que suelen emplear están:
Declaraciones generales sin evidencia: empresas que utilizan términos como “amigable con el planeta” o similares sin mostrar respaldos que validen el impacto ambiental de sus productos o servicios.
Uso engañoso de colores y símbolos verdes: empaques que contienen imágenes de hojas, tonos verdes o iconografía ecológica para sugerir sostenibilidad, aunque el proceso productivo sea altamente contaminante.
Promocionar un cambio menor como si fuera una acción integral: campañas que destacan un componente reciclable o un ingrediente natural, mientras la mayor parte del producto mantiene prácticas tradicionales contaminantes.
Cómo identificar el greenwashing
Frente a un mercado que exige mayor responsabilidad ambiental de las empresas, es vital aprender a diferenciar entre acciones auténticas y simples estrategias publicitarias diseñadas para mejorar la reputación corporativa. Muchas marcas apelan a emociones positivas asociadas al cuidado del ambiente, pero omiten información crítica sobre sus procesos productivos, niveles de emisiones o consumo de recursos.
Una señal clara para identificar el accionar greenwasher es cuando las marcas ofrecen información incompleta, contradictoria o demasiado idealizada. Si una empresa asegura que su producto es ecológico, pero no presenta certificaciones reconocidas o metodologías de medición del cuidado del medio ambiente en la sociedad, probablemente se trate de un intento de aparentar un compromiso inexistente.
Otro ejemplo común es el uso de frases ambiguas como “100 % natural”, “eco”, “verde” o “sostenible”, sin presentar datos verificables que demuestren el cuidado del medio ambiente empresarial o de la sociedad, mientras silencian problemas presentes en su cadena de producción.

Consecuencias del greenwashing
Cuando las empresas se proyectan como ejemplos de responsabilidad ambiental empresarial o social, pero no lo aplican, la confianza del público se debilita, dificultando que los consumidores distingan entre los proyectos realmente sostenibles y aquellos que solo utilizan el discurso ecológico como estrategia comercial.
Esta práctica poco ética genera cansancio y escepticismo en el consumidor, afectando a las empresas que sí invierten en responsabilidad ambiental. Asimismo, cuando una marca pierde credibilidad, reconstruirla requiere fuertes inversiones y grandes cambios en su gestión. En el plano social, estas acciones minimizan el valor de iniciativas que realmente puedan transformar sectores productivos.
Estrategias para evitar caer en el greenwashing
Cómo evitar el greenwashing implica adoptar un enfoque informado y crítico tanto del lado del consumidor como desde la perspectiva empresarial. En un mercado donde la sostenibilidad es un argumento de venta, es vital verificar que las acciones comunicadas correspondan a cambios reales en procesos, materiales y políticas corporativas.
Una estrategia eficaz consiste en respaldar todas las declaraciones ambientales con datos transparentes y comparables. Fomentar una mirada crítica en todos los procesos de cuidado del medio ambiente en la sociedad alinea a la organización con las expectativas reales de los consumidores.
Si quieres profundizar en estrategias de marca con responsabilidad y ética, enfocadas al diseño de vestimenta, el Máster en Marketing de Moda, ofrecido por UNIR y reconocido por la SENESCYT, te brinda las herramientas necesarias, desarrollando una visión profesional y potenciando tus oportunidades laborales en este campo.
Referencias:
1 Hayes, A. (2007, November 7). Understanding greenwashing: Definition, examples, and statistics. Investopedia. https://www.investopedia.com/terms/g/greenwashing.asp
2 Qué es el Greenwashing y algunos ejemplos. (2022, December 27). Negocios Sostenibles. https://negociosostenible.camaravalencia.com/economica/tendencias/que-es-el-greenwashing-y-algunos-ejemplos/







