Te explicamos cómo prevenir lesiones al practicar deporte, y de qué maneras tratarlas si eres un profesional.

Las lesiones deportivas pueden afectar a cualquier persona activa, desde aficionados hasta atletas de alto rendimiento, comprometiendo no solo el desempeño físico, sino también la calidad de vida. Muchas de estas contusiones no reciben el tratamiento adecuado, generando posibles consecuencias a largo plazo.
Para evitar recaídas y restaurar la movilidad de manera efectiva, la recuperación deportiva es clave. Si te apasiona el mundo de la rehabilitación, el Máster en preparación física y readaptación deportiva en futbol, ofrecido por UNIR y reconocido por la SENESCYT, es una formación esencial para especializarte en el tratamiento de estas afectaciones. Conozcamos más sobre los tipos de lesiones deportivas y su prevención.
¿Qué tipos de lesiones deportivas existen?
Existen diversos tipos de lesiones deportivas y pueden clasificarse según su origen, gravedad o área afectada. Por un lado, están las lesiones agudas, que ocurren de forma repentina a causa de un impacto, caída o movimiento brusco. En contraste, las lesiones crónicas se desarrollan con el tiempo, debido a sobrecargas o movimientos repetitivos, frecuentes cuando no se permite una correcta recuperación entre entrenamientos.
Las lesiones, además, pueden clasificarse según la parte del cuerpo afectada. Las lesiones musculares, como desgarros, contracturas o calambres, afectan la movilidad y fuerza del músculo. Las lesiones articulares, como esguinces, luxaciones o daños en el cartílago, comprometen la estabilidad de las articulaciones. Por último, las lesiones óseas, que incluyen fracturas por impacto o estrés repetitivo, son habituales en deportes extremos.
Lesiones deportivas más comunes
Las lesiones deportivas más comunes pueden afectar a cualquier persona en el trabajo o al practicar actividad física, independientemente de su nivel de experiencia. Estas lesiones suelen estar relacionadas con el sobreentrenamiento, la falta de calentamiento adecuado, una técnica incorrecta o el impacto repetitivo sobre ciertas zonas del cuerpo.
Entre las más frecuentes se encuentran los esguinces, que ocurren cuando los ligamentos se estiran o desgarran debido a un movimiento brusco. Son usuales en tobillos, rodillas o muñecas. También destaca la tendinitis, una inflamación de los tendones provocada por movimientos repetitivos o sobrecarga, especialmente en deportes como el tenis, la natación o el levantamiento de pesas.
Otros tipos de lesiones deportivas frecuentes son los desgarros musculares, producidos cuando las fibras musculares se estiran más allá de su capacidad, causando dolor e inflamación, especialmente en actividades que requieren velocidad o movimientos explosivos. Asimismo, las luxaciones, donde un hueso se sale de su posición en la articulación, pueden ser extremadamente dolorosas, requiriendo atención médica inmediata.
Consecuencias de arrastrar lesiones en el deporte
No tratar adecuadamente una lesión puede traer serias complicaciones a largo plazo. Las consecuencias de las lesiones deportivas afectan el rendimiento, la salud y la calidad de vida. Una de las principales secuelas es la cronicidad del dolor, pues una lesión mal curada podría derivar en molestias constantes o limitaciones permanentes.
Igualmente, un deportista lesionado puede sufrir pérdida del rendimiento, afectando su fuerza, resistencia o velocidad, aumentando el riesgo de nuevas lesiones. En situaciones muy graves, una lesión mal tratada podrá requerir cirugía. Si el daño en músculos, ligamentos o articulaciones se vuelve irreversible, la persona podría verse obligada a abandonar la actividad deportiva.
¿Qué tratamientos rehabilitan lesiones deportivas?
El tratamiento en lesiones deportivas debe adaptarse a la gravedad de la lesión y a las necesidades del deportista, combinando distintas estrategias de rehabilitación para una recuperación segura y eficaz. Una de las esenciales es la fisioterapia, que emplea técnicas como masajes, movilización articular o ejercicios terapéuticos a fin de reducir el dolor, mejorar la movilidad y fortalecer la zona afectada.
Asimismo, la readaptación deportiva es clave para que el atleta recupere su nivel de rendimiento sin riesgo de recaídas. Este proceso incluye ejercicios progresivos de fortalecimiento, reeducación del movimiento y trabajo de estabilidad, asegurando que el cuerpo esté listo a fin de volver a la actividad física sin limitaciones.
Un factor esencial en la rehabilitación es el acompañamiento médico y multidisciplinario, donde fisioterapeutas, entrenadores y médicos deportivos trabajan en conjunto para diseñar un plan personalizado de recuperación. Sin el tratamiento adecuado, una lesión puede convertirse en un problema crónico que afecte la calidad de vida del deportista.
Cómo prevenir lesiones
La mejor forma de evitar el impacto negativo de una lesión es anticiparse a ella. Uno de los factores más relevantes en la prevención de lesiones deportivas es el calentamiento y la movilidad articular antes de cada entrenamiento. Realizar un movimiento progresivo del cuerpo ayuda a preparar los músculos, tendones y articulaciones para la actividad, reduciendo el riesgo de desgarros o esguinces.
De igual forma, el estiramiento y la recuperación post-entrenamiento contribuyen a la elasticidad muscular y previene sobrecargas. El fortalecimiento muscular, la correcta hidratación y nutrición son otros factores claves en la prevención de lesiones. Adicionalmente, es esencial respetar los tiempos de descanso, pues la fatiga aumenta la probabilidad de errores técnicos o lesiones por sobreuso.
La importancia de tratar las lesiones deportivas a tiempo
Las lesiones deportivas pueden marcar la diferencia entre una carrera deportiva prolongada o una retirada prematura. Ignorar qué son las lesiones deportivas y no seguir un correcto tratamiento, no solo compromete el rendimiento, también puede generar problemas crónicos que afecten la calidad de vida. Por ello, contar con profesionales capacitados en el curso en entrenamiento de Fuerza para la readaptación de lesiones es de gran utilidad.
Si te apasiona el mundo del deporte y quieres especializarte en la recuperación de lesiones, el Máster en preparación física y readaptación deportiva, ofrecido por UNIR y reconocido por la SENESCYT es la oportunidad perfecta para ti. Con esta formación, adquirirás los conocimientos sobre cómo evitar lesiones deportivas, diseñar programas de rehabilitación efectivos y optimizar el rendimiento deportivo de los atletas.