La inteligencia artificial redefine el empleo en Ecuador: sectores estratégicos demandan perfiles especializados en datos, ciberseguridad y automatización, mientras empresas y universidades impulsan iniciativas para formar talento local y afrontar los retos de la transformación digital.

La transformación digital está reconfigurando el mercado laboral en Ecuador. Sectores como banca, comercio, manufactura, educación y servicios han integrado la inteligencia artificial (IA) como herramienta estratégica para ganar eficiencia, automatizar procesos y tomar decisiones precisas. Esta revolución, presente en toda Iberoamérica, incrementa la demanda de talento especializado y acelera la aparición de nuevos roles en los próximos años.
De acuerdo con el Informe del Empleo de IA en España, México y Resto de Iberoamérica del Observatorio del Conocimiento de UNIR —que analizó en más de dos millones de vacantes— los perfiles vinculados a Ciencia de Datos e Inteligencia Artificial lideran tanto el crecimiento regional como el incipiente despegue ecuatoriano.
Perfiles más buscados en Ciencia de Datos e IA
El estudio identifica cinco perfiles clave, que Ecuador ya empieza a requerir con urgencia:
- Data Analysts (Analistas de Datos): Los profesionales más solicitados, esenciales para interpretar información y respaldar decisiones estratégicas.
- Data Engineers (Ingenieros de Datos): Encargados de diseñar y mantener la infraestructura necesaria para modelos de IA.
- Especialistas en Business Intelligence: Transforman datos dispersos en información útil para optimizar procesos y reducir costes.
- Perfiles de IA aplicada sin necesidad de programación: Profesionales que emplean herramientas visuales para crear modelos predictivos desde ámbitos no técnicos.
- Expertos en ciberseguridad basada en IA: Una figura al alza, crucial para banca, finanzas y comercio electrónico.
El talento especializado se diversifica, según el informe, y siguen a la cabeza tecnología, ingeniería, investigación y análisis de datos, pero también emergen finanzas, marketing, ventas y educación técnica como campos donde la IA facilita automatización y mejores decisiones.
Jorge Torres durante su intervención en el ‘Hackathon IA For Good’ organizado recientemente por UNIR.
Jorge Torres, director de la Escuela Superior de Ingeniería y Tecnología (ESIT) de UNIR y responsable del citado informe, recalca “la necesidad empresarial de una estructura con roles diferenciados: desde responsables del gobierno del dato hasta especialistas en ciberseguridad o desarrolladores de software”.
Sectores con mayor demanda
En Ecuador e Iberoamérica lideran los sectores:
- Tecnología y servicios de información
- Banca y finanzas
- Desarrollo de software
- Consultoría
- Manufactura y logística
- Retail y consumo masivo
Estos sectores impulsan la adopción de modelos predictivos, automatización avanzada y análisis sofisticado; se espera que marquen la pauta hasta 2026.
Aunque predominan las vacantes senior, un dato relevante es que el 33% está dirigido a personas sin experiencia previa, reflejando tanto la urgencia por nuevo talento como la apertura empresarial a formar profesionales jóvenes o reconvertidos hacia IA.
Ecuador apuesta por el talento local
La apuesta por el talento local y la adaptación a estas nuevas tendencias se reflejan en iniciativas concretas como el Hackathon IA For Good organizado recientemente por UNIR en Guayaquil, 17 de noviembre, y en Quito, 19 de noviembre. Este evento reunió a profesionales y estudiantes de diversas disciplinas —ingeniería, comunicación, salud y educación— para crear soluciones innovadoras basadas en inteligencia artificial, dirigidas a mejorar procesos educativos, logísticos y sociales. Así, se evidencia que los perfiles más demandados en la región ya están presentes en el ecosistema ecuatoriano y comienzan a aportar un impacto real al sector productivo y social del país.
Con estas tendencias activas, quienes dominen datos e IA tendrán protagonismo laboral. La clave estará en complementar habilidades técnicas con pensamiento crítico, adaptabilidad y aprendizaje continuo, aptitudes cada vez más valoradas por las organizaciones para prosperar en un entorno cambiante.







