La seguridad y la salud ocupacional atraviesan un importante proceso de cambio impulsado por el nuevo marco normativo, en el que la IA se ha convertido en una herramienta estratégica para evitar accidentes y proteger a los trabajadores.

Los 7 puntos claves del Foro UNIR
- Prevención predictiva: La inteligencia artificial permite anticipar riesgos mediante análisis de datos en tiempo real.
- Internet de las cosas (IoT) en seguridad: Sensores ambientales y dispositivos conectados mejoran la detección temprana de peligros.
- Equipos inteligentes: Los EPI conectados registran el uso y mantenimiento, aumentando la protección efectiva.
- Formación inmersiva: La realidad virtual mejora la retención del conocimiento y reduce la exposición a riesgos reales.
- Gestión algorítmica responsable: La monitorización debe equilibrarse con los derechos y el bienestar psicosocial.
- Inversión y capacitación en Ecuador: El país avanza, pero requiere mayor alfabetización tecnológica.
- Ética y derechos humanos: La innovación debe implementarse con transparencia y respeto a la privacidad.
La seguridad y la salud ocupacional en Ecuador atraviesa un importante proceso de transformación. Desde la entrada en vigor del Decreto Ejecutivo 255, la gestión preventiva ha dejado de centrarse exclusivamente en el cumplimiento normativo para orientarse hacia un enfoque estratégico, basado en la anticipación y el análisis predictivo. En este contexto, la inteligencia artificial se posiciona como una herramienta estructural capaz de cambiar la manera en que se identifican y gestionan los riesgos laborales.
Así se planteó en el Foro UNIR ‘Inteligencia artificial aplicada a la seguridad laboral’, donde se analizó cómo las tecnologías inteligentes pueden contribuir a entornos laborales más seguros y eficientes. El evento reunió a especialistas del ámbito académico, empresarial y asociativo para debatir sobre la aplicación real de estas herramientas en el país.
Participaron en Foro UNIR Natalia Herrero Tomás, profesora del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social en la Universidad de Zaragoza (España) y doctora en Derechos Humanos y Libertades Fundamentales; María López, CEO de COAXIONIA; Luis Marcelo Sánchez León, presidente de la Asociación Ecuatoriana de Seguridad y Salud en el Trabajo; y Byron Andrade Haro, senior manager de HSE – Mining. La sesión estuvo moderada por el director de Foro UNIR, Jorge Heili.
De modelos reactivos a modelos predictivos
El punto de partida del foro se centró en que la mayoría de organizaciones aún gestionan la seguridad laboral bajo esquemas reactivos. Se investiga el accidente una vez ocurrido y se corrigen las fallas después del incidente. Sin embargo, la inteligencia artificial permite cambiar esa lógica.
Natalia Herrero explicó que la digitalización debe utilizarse como medio para mejorar la calidad del empleo y el bienestar de los trabajadores. “La digitalización es un medio que tenemos que utilizar para mejorar esa calidad de ocupación y, sobre todo, en el bienestar de las personas trabajadoras”, afirmó al destacar la necesidad de formación y actualización profesional.
La especialista subrayó que las herramientas inteligentes permiten detectar patrones invisibles en datos de comportamiento, fatiga o condiciones ambientales, lo que abre la puerta a una prevención basada en predicciones y no únicamente en correcciones posteriores.
Internet de las cosas y monitoreo en tiempo real
Entre las aplicaciones destacadas se mencionó el uso del internet de las cosas (IoT) en espacios laborales. Sensores de gases, detectores de CO₂ o dispositivos que controlan temperatura y luminosidad pueden activar alertas automáticas cuando se superan umbrales críticos.
Estos sistemas registran parámetros higiénicos y ambientales en tiempo real, lo que permite evacuar áreas peligrosas o ajustar condiciones antes de que se produzca un accidente. Además, la integración con dispositivos móviles facilita la notificación inmediata a los trabajadores.
Herrero destacó que estas herramientas representan un cambio significativo en la manera de evaluar riesgos. La clave no está solo en registrar datos, sino en utilizarlos para implementar medidas correctivas anticipadas.
Equipos de protección inteligentes
Otro avance relevante es el desarrollo de equipos de protección individual inteligentes. Cascos, chalecos o gafas pueden incorporar sensores que registren su uso, mantenimiento y condiciones de desgaste.
En el caso de los llamados Smart EPI (equipo de protección individual inteligente), algunos dispositivos incluso reaccionan automáticamente ante situaciones de riesgo. Se mencionó el ejemplo de chalecos que detectan la pérdida de equilibrio y se activan para amortiguar el impacto de una caída.
No obstante, la especialista recordó que estas tecnologías también conllevan nuevos riesgos, como la dependencia excesiva o la necesidad de homologación y mantenimiento constante.
Robots colaborativos y reducción de exposición
La robótica colaborativa fue otro de los ejes del debate. Los cobots, robots colaborativos diseñados para interactuar directamente con trabajadores en condiciones de seguridad, pueden asumir tareas repetitivas o de alta precisión, reduciendo lesiones musculoesqueléticas.
Natalia Herrero explicó que estos robots pueden operar en condiciones insalubres o peligrosas. “Los robots colaborativos están diseñados para interactuar directamente con el humano dentro del espacio de trabajo”, señaló, aunque advirtió sobre posibles fallas en los sensores o en la programación.
La integración de estas tecnologías exige protocolos muy claros y exigentes para evitar colisiones, errores de programación o afectaciones en la salud mental derivadas de la percepción de reemplazo laboral.
Realidad virtual y formación inmersiva
En el ámbito formativo, la realidad virtual se presenta como una herramienta eficaz para entrenar en escenarios de riesgo sin exponer al trabajador a situaciones reales. Esta tecnología permite simular caídas, incendios o procedimientos críticos.
Herrero indicó que el aprendizaje inmersivo incrementa significativamente la retención de conocimientos. “Los programas virtuales son tres veces más seguros en aplicar esas habilidades aprendidas tras esa formación”, explicó al comparar la efectividad con métodos tradicionales.
La posibilidad de practicar protocolos de evacuación o maniobras de emergencia en entornos virtuales reduce la probabilidad de errores cuando se enfrentan situaciones reales.
Gestión algorítmica y riesgos psicosociales
La aplicación de inteligencia artificial en la gestión de personas también genera debate. Los sistemas pueden monitorear productividad, salud y desempeño, pero también pueden derivar en lo que se denominó “látigo digital”.
La monitorización excesiva puede generar estrés, ansiedad o pérdida de autonomía. Por ello, la implementación de estos sistemas debe considerar criterios éticos, protección de datos y respeto a los derechos fundamentales.
Jorge Heili, con Byron Andrade Haro, senior manager de HSE Mining; Luis Marcelo Sánchez León, presidente de la Asociación Ecuatoriana de Seguridad y Salud en el Trabajo; y María López, CEO de COAXIONIA.
Herrero enfatizó que la ética no depende solo de la normativa, sino de un compromiso colectivo entre empresas y trabajadores para equilibrar innovación y dignidad humana.
La visión empresarial y los desafíos en Ecuador
Desde el sector empresarial, María López planteó que aún existe un gran desconocimiento sobre el verdadero potencial de la inteligencia artificial. “Hay un desconocimiento muy grande de lo que es realmente y todo el potencial”, afirmó al señalar que muchas empresas reducen la IA a herramientas automatizadas básicas.
Según el criterio de la CEO y propietaria de COAXIONIA – IA adaptativa de 4ª generación aplicada a empresas, antes de elegir una herramienta tecnológica es necesario definir claramente el objetivo. “No se puede empezar la casa por el tejado”, advirtió, insistiendo en que la inteligencia artificial debe adaptarse a la lógica operativa de cada organización.
Por su parte, Luis Marcelo Sánchez León reconoció que Ecuador aún enfrenta limitaciones en inversión tecnológica. “En nuestro país estamos recién comenzando esta era digital”, señaló el presidente de la Asociación Ecuatoriana de Seguridad y Salud en el Trabajo (AESST) al explicar que la mayoría de recursos todavía se destinan a equipos tradicionales de protección.
Byron Andrade, senior manager de HSE – Mining, ingeniero de Minas por la Universidad Central del Ecuador y especialista en Ingeniería de Seguridad, aportó la experiencia del sector minero, donde ya se utilizan herramientas de análisis predictivo de fatiga y sistemas de realidad virtual para formación. Sin embargo, Andrade, que es también exalumno de UNIR, subrayó que la calidad de los datos es determinante para que la inteligencia artificial genere resultados fiables.
Foro UNIR dejó en evidencia que la inteligencia artificial aplicada a la seguridad laboral no es una opción futurista, sino una realidad en proceso de consolidación. Según los asistentes a este encuentro, Ecuador avanza en la modernización normativa, pero aún enfrenta desafíos en inversión, formación y comprensión estratégica de estas tecnologías. La clave no está en adquirir herramientas de moda, sino en integrar soluciones inteligentes que respondan a objetivos claros y respeten principios éticos. Solo así la seguridad laboral podrá evolucionar de un modelo reactivo a uno verdaderamente predictivo y preventivo.
Los mensajes principales de los participantes
Natalia Herrero Tomás:
- “La digitalización es un medio que debemos utilizar para mejorar esa calidad de ocupación y sobre todo el bienestar de las personas trabajadoras”.
- “Los programas virtuales son tres veces más seguros en aplicar esas habilidades aprendidas tras la formación”.
María López:
- “Hay un desconocimiento muy grande de lo que es realmente revolución tecnológica y todo el potencial que tiene”.
- “Antes de elegir una herramienta tecnológica es necesario definir claramente el objetivo; no se puede empezar la casa por el tejado”.
Luis Marcelo Sánchez León:
- “En Ecuador estamos recién comenzando esta era digital”.
- “La inteligencia artificial puede ayudarnos a prevenir accidentes y enfermedades profesionales”.
Byron Andrade Haro:
- “La inteligencia artificial no vino a sustituir al trabajador, sino a complementar”.
- “La calidad de los datos es determinante para que la inteligencia artificial genere resultados fiables y la predicción funcione”.







