La gestión pública afronta retos complejos: seguridad, planificación, digitalización y recuperación de la confianza ciudadana. En el Foro UNIR, responsables institucionales analizaron cómo innovar, cooperar y fortalecer el liderazgo para ofrecer servicios más eficaces y cercanos a la ciudadanía.

La gestión pública local en Ecuador se enfrenta a desafíos estructurales que impactan directamente en la calidad de vida de la ciudadanía. Con 221 gobiernos autónomos descentralizados municipales y 23 gobiernos provinciales, el país requiere coordinación, eficiencia y capacidad técnica para responder a demandas crecientes en servicios básicos, planificación territorial y digitalización administrativa.
En este contexto, se abrió el Foro UNIR para analizar cómo fortalecer la gobernanza territorial desde la innovación, la cooperación interinstitucional y el liderazgo público, con el objetivo de construir administraciones más transparentes, eficaces y cercanas al ciudadano.
El encuentro contó con la participación de Isabel Plácida Bonig Trigueros, consultora en asuntos públicos y coordinadora de la Maestría en Gestión y Dirección Pública de UNIR; Yuri Colorado, presidenta de la Asociación de Municipalidades del Ecuador (AME); y David Sánchez Andrade, director de Planificación y Desarrollo Territorial del Congope; quienes abordaron la innovación pública desde una perspectiva multinivel y centrada en el ciudadano.
Durante su intervención, Bonig recordó que “no estamos viviendo simplemente una época de cambios, sino un cambio de época”, un contexto en el que las instituciones deben adaptarse con rapidez y responsabilidad. En este sentido, advirtió que “la democracia también se corrompe cuando no se resuelven los problemas de los ciudadanos”.
Cinco claves del Foro UNIR
- Gobernanza con visión estratégica: La planificación territorial no puede ser sectorial ni fragmentada. “No podemos seguir aplicando viejas soluciones a nuevos problemas”, afirmó Isabel Bonig.
- Liderazgo político con preparación técnica: La calidad de la gestión pública depende en gran medida de las capacidades de quienes la dirigen. “No basta con ser empático o hablar bien; se administran recursos públicos que pueden transformar la vida de la ciudadanía”, señaló Yuri Colorado.
- Innovación basada en datos y resultados: La digitalización debe ir acompañada de planificación y evaluación. “La gestión por resultados fortalece la transparencia y mejora la toma de decisiones”, explicó David Sánchez.
- Participación ciudadana como eje de legitimidad: La democracia se fortalece cuando las políticas públicas se construyen con la ciudadanía. “Cuando la gente participa, las decisiones son más complejas, pero también más integradas y sostenibles”, sostuvo Bonig.
- Formación y talento para la transformación pública: La modernización institucional exige perfiles profesionales preparados. “El futuro del país no depende solo de elegir autoridades, sino de fortalecer el talento humano y la capacidad técnica del Estado”, concluyó Sánchez.
Del papel a la práctica
Isabel Bonig abrió el debate subrayando que la gobernanza territorial moderna exige coordinación entre niveles de gobierno y una planificación estratégica alineada con objetivos de desarrollo sostenible. Recordó que la Unión Europea ha impulsado desde hace años modelos de gobernanza multinivel que obligan a conectar políticas públicas con territorio, inversión y sostenibilidad.
En su análisis, señaló que uno de los principales déficits en muchos contextos es la falta de cultura del pacto y de evaluación de políticas públicas. “Sin indicadores y sin medición de resultados, es imposible mejorar”, afirmó, insistiendo en la necesidad de superar modelos excesivamente burocráticos.
Asimismo, defendió que la transformación debe comenzar desde lo local. “La administración más cercana al ciudadano es la que mejor puede percibir sus necesidades reales”, indicó.
Innovación pública y calidad del gasto
Desde la perspectiva municipal, Colorado puso el foco en la eficiencia y la calidad del gasto. Explicó que la digitalización no solo implica tecnología, sino una mejor administración de los recursos y una relación más ágil con el ciudadano.
“Si logramos mejorar la recaudación y la gestión financiera mediante herramientas digitales, podremos invertir más en agua potable, saneamiento e infraestructura”, señaló.
La presidenta de AME insistió en que la tecnología debe ir acompañada de socialización y pedagogía. “No podemos implementar cambios sin explicar sus beneficios; la ciudadanía debe ser parte del proceso”, añadió.
Planificación multinivel y datos abiertos
David Sánchez aportó una visión técnica centrada en la planificación territorial y la interoperabilidad de sistemas. Subrayó que la transformación digital no se limita a informatizar trámites, sino a integrar información entre niveles de gobierno.
“La planificación basada en datos reales permite priorizar inversiones con evidencia”, afirmó.
En este sentido, señaló que la gestión moderna exige superar la fragmentación informativa y avanzar hacia sistemas nacionales conectados que permitan respuestas más rápidas y coordinadas.
Formación continua
El Foro UNIR concluyó con un llamamiento a la formación continua como base de la modernización institucional. Los ponentes coincidieron en que la transformación territorial requiere directivos públicos con competencias técnicas, visión estratégica y capacidad de liderazgo.
“La formación hoy es más importante que nunca para anticiparse a los cambios y no simplemente reaccionar a ellos”, subrayó Isabel Bonig.
En un contexto de cambio estructural, innovación tecnológica y exigencia ciudadana creciente, la gestión pública local se posiciona como un espacio clave para construir administraciones más eficaces, transparentes y comprometidas con el desarrollo sostenible.







