Tras más de dos décadas dedicadas a la comunicación institucional y política, Jessica Rivadeneira encontró en UNIR una formación práctica, flexible y cercana que amplió sus horizontes profesionales y reforzó su crecimiento personal.

Jessica Rivadeneira Crespo sabe bien lo que significa perseguir una meta con determinación. Comunicadora, consultora política, defensora de los derechos de las mujeres y orgullosa representante de la Amazonía ecuatoriana, culminó recientemente la Maestría en Comunicación y Marketing Político de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), una experiencia que describe como mucho más que una etapa académica.
Instalada en Ibiza junto a su familia, Jessica decidió continuar su formación en un momento de profundos cambios personales y profesionales. Con más de veinte años de trayectoria en comunicación institucional, relaciones públicas y asesoría política, buscaba una especialización que complementara su experiencia. “Siempre he estado capacitándome y preparándome. La maestría llegó para reforzar todo lo que había construido durante mi carrera profesional”, afirma.
Acompañamiento constante
Su vínculo con UNIR fue especial desde el primer día. Aunque podía estudiar la titulación desde Ecuador, optó por hacerlo ya instalada en España para aprovechar todas las posibilidades que ofrecía el entorno académico de la universidad. “Yo sentí a UNIR demasiado cercana. Nunca la viví como una universidad distante. Sentí que siempre había alguien acompañándonos en el proceso”, recuerda.
Una de las experiencias que mejor ejemplifica esa conexión fue la visita al Parlamento Europeo impulsada por la propia estudiante durante el periodo de estudios. La iniciativa reunió a 15 compañeros y docentes en Bruselas para conocer de primera mano el funcionamiento de las instituciones europeas. “Yo propuse la visita y terminé acompañando a mis compañeros en una experiencia inolvidable”, explica. Durante el viaje tuvo además la oportunidad de entrevistar al eurodiputado y docente de UNIR José Cepeda para su plataforma de comunicación dirigida al público ecuatoriano. “Conseguí realizar una entrevista en el hemiciclo del Parlamento Europeo y lo hice gracias al respaldo de UNIR”, señala con satisfacción.
Jessica Rivadeneira agradeció a UNIR en un discurso el día de su graduación: “La oportunidad a los que venimos de Latinoamérica de poder forjar nuestro destino”.
La cercanía del claustro y del equipo académico también dejó una huella profunda en su experiencia. Jessica destaca especialmente el apoyo de la directora de la maestría, Rocío Gutiérrez, y de su mentora, Susana Miguel. “Nunca nos dejaron espacios vacíos. Siempre estuvieron pendientes de nosotros”, afirma. También recuerda que los profesores ofrecían tutorías, videoconferencias y orientaciones adicionales cuando surgían dudas. “Jamás me sentí excluida. Al contrario, siempre encontré comprensión, apoyo y acompañamiento humano”.
Formación práctica para el desempeño profesional
La flexibilidad de la metodología 100 % online fue otro de los aspectos más valorados. “Las clases en directo, las grabaciones disponibles y los foros me permitieron conciliar los estudios con mi trabajo y mi vida familiar”, explica. Actualmente embarazada de su segunda hija, considera que esa modalidad fue decisiva para completar con éxito la formación.
Su Trabajo Fin de Maestría estuvo centrado en el análisis de la influencia de las encuestas y la manipulación de la información en los procesos electorales. La investigación profundizó en cómo determinados mensajes pueden alterar la percepción del electorado y modificar tendencias de voto. “Las herramientas que aprendí en la maestría me sirven hoy de principio a fin en mi trabajo como consultora política”, asegura. Gracias a esos conocimientos, añade, puede diseñar estrategias más rigurosas y fundamentadas para candidatos y campañas.
Tras más de 20 años de trayectoria profesional, Jessica quiso impulsarla con una Maestría en Comunicación y Marketing Político en UNIR.
En la actualidad, compagina su trabajo en el área de comunicación y marketing de una entidad sanitaria pública en Baleares con labores de consultoría para diferentes proyectos políticos en Ecuador. “Todo lo que estudié en UNIR tiene una aplicación práctica directa en mi actividad profesional”, sostiene.
Emocionado discurso en su graduación
La emoción de esta etapa alcanzó su punto culminante durante la ceremonia de graduación celebrada el pasado 6 de junio en Logroño. Allí, ante compañeros procedentes de distintos países, pronunció un discurso que reflejó el fuerte vínculo construido con la universidad. “UNIR no solo brinda educación; ofrece acompañamiento humano”, expresó entonces. También lanzó un mensaje alentador a sus compañeros: “Hoy no termina una meta, comienza una nueva etapa”.
Ahora, con la misma convicción que la llevó a completar esta maestría, mira al futuro con un nuevo objetivo: “Aún mantengo esa emoción y esa ilusión que me impulsa a querer estudiar un doctorado con UNIR. Sé que lo puedo conseguir”.







