El encuentro reunió a docentes y directivos educativos de todo el país para analizar los desafíos de la escuela católica contemporánea. En este marco, Ángela Grisales, académica de UNIR, impartió ponencias sobre metodologías activas y bienestar emocional.

La ciudad de Cuenca fue sede del I Congreso de Educación Católica FEDEC – Azuay 2026, un encuentro clave promovido por la Federación de Establecimientos de Educación Católica (FEDEC) Azuay, junto a la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), bajo el lema ‘Escuela Católica en Transformación: Identidad, Innovación y Sostenibilidad’.
Durante las dos jornadas, docentes, directivos y profesionales del sector educativo se dieron cita para analizar los principales retos y tendencias que enfrenta la comunidad escolar actual. En la apertura institucional, Rosalía Arteaga, presidenta de UNIR Ecuador, enfatizó: “Hoy más que nunca necesitamos docentes capaces de reinventarse e instituciones abiertas al cambio. La educación tiene un rol fundamental no solo en transmitir valores sino también en liderar procesos de innovación pedagógica”.
Fabián Santana, director de UNIR Ecuador, añadió: “Nuestro compromiso es acompañar a los educadores en su desarrollo profesional y brindarles herramientas internacionales adaptadas a los retos específicos del aula ecuatoriana. Apostamos por una formación que une tecnología, inclusión y humanidad.”
Rosalía Arteaga, presidenta de UNIR en Ecuador, ante el atril.
Como parte destacada del programa académico intervino Ángela Grisales, doctoranda en Neuropsicología y Educación y coordinadora académica de la Especialización en Educación Inclusiva de UNIR. En sus intervenciones, profundizó en dos temáticas esenciales para el contexto escolar contemporáneo.
Aprender haciendo y bienestar emocional
En su ponencia sobre ‘Aprender haciendo: metodologías activas para formar estudiantes y docentes capaces de transformar la sociedad’, Grisales incidió en que la escuela del siglo XXI debe dejar espacio al protagonismo del estudiante, señalando que: “Las metodologías activas motivan, potencian el pensamiento crítico y preparan ciudadanos capaces de impactar positivamente en su entorno”.
Por otro lado, abordó el tema del ‘Bienestar emocional y mediación de conflictos: herramientas efectivas para un aula armónica’, donde remarcó que: “Un docente preparado para mediar conflictos promueve aulas seguras donde florece el aprendizaje. La gestión emocional no es solo deseable—es indispensable para responder a los desafíos actuales e integrar una verdadera cultura inclusiva”.
Ángela Grisales abordó en su segunda ponencia el bienestar socioemocional.
A través de estas ponencias se profundizó en la necesidad urgente de fortalecer tanto las competencias técnicas como las socioemocionales para responder a los nuevos retos educativos.
La presencia institucional de UNIR en este congreso reafirma su compromiso con una educación inclusiva, disruptiva e internacionalizada. A través del desarrollo profesional docente continuo, la universidad se consolida como un socio académico estratégico dispuesto a liderar procesos de cambio orientados a una sociedad más equitativa e innovadora.







